miércoles, 26 de agosto de 2009



La niñez transcurre en una burbuja de sueños en donde se entrelazan la realidad con la fantasia, me parece que fue ayer cuando miraba a mi hija jugar con sus muñecas, que eran su tesoro mas preciado y como armaba verdaderas historias con todos sus componentes, de acuerdo a lo que ella entendia de la vida, estoy seguro que en su mente infantil ella interactuaba con su amiga Barbie de turno, porque las tuvo casi todas, pues mas de alguna vez pude escuchar dialogos muy sabrosos para una niña de su edad. Hoy miro sus muñecas sentadas en la repisa donde mismo quedaron desde el momento que mi hija crecio y su mundo de fantasias paso a ser el mundo real, con muñecas de carne y hueso, la Luna, la Maka, la Flavia, etc, etc, con los Kent, que iran surgiedo, aun no conozco ningun nombre¡¡¡, las ropas de la Barbie se transformaron en los modelos de temporada de las diferentes tiendas, el auto descapotable de fuerte color rosa en el cual paseaba sus sueños es ahora su meta profesional, la casa para armar de atractivos colores, ahora es la habitacion de una jovencita llena de accesorios,- celular, computador, ipod, equipo de musica, televisor, etc....-, que como en la publicidad, tambien se venden por separado. Ese mundo color rosa, es ahora la vida cotidiana con todos sus matices de colores, la universidad, las responsabilidades, los problemas, los sueños, las esperanzas, los cariños.
Mi niña crecio.........¡¡¡